En una charla en la Bolsa de Comercio de Rosario, el ministro de Economía, Luis Caputo reiteró su defensa al modelo económico del Gobierno Nacional y cruzó a los economistas que piden una devaluación del dólar para así generar competitividad, momento en el cuál surgió un exabrupto.
“Tenemos que terminar de comernos el cuento de que para ser competitivos hay que devaluar. Encuentro patético a la gente que dice eso, porque es casi que le están tomando el pelo a la gente, no se si lo hacen porque les pagan o por desconocimiento”, dijo Caputo con tono irónico.
Y prosiguió apuntando contra los economistas: “¿Esa es la propuesta que tienen como economistas? ¿En serio la solución es devaluar? Me dan ganas de darle una patada en el culo”, añadió el funcionario.
Hay que decir que, en estas últimas semanas, comenzó a darse un debate entre los economistas, ya que el Banco Central, comenzó a comprar dólares, pero aún no consigue acumular reservas. En este primer trimestre, compró US$ 4.385 millones (es el 44% de los US$ 10.000 millones que señaló la autoridad monetaria para este año), sin embargo, en lo que va de este 2026 solo subieron US$ 924 millones. Mientras que lo que argumentan los economistas es que para eso es necesario un tipo de cambio que este más cerca del techo de la banda (ayer cerró $1.656,80 y el dólar mayoristas está en $1.394) para así reactivar de alguna forma la economía y comprar más reservas.
La opinión de los economistas
Alberto Ades, Ricardo Delgado y Miguel Kiguel, mediante sus informes lo siguiente: “con un dólar que perforó los $1.400 la industria nacional queda desprotegida”. Además Pablo Gerchunoff o Lucas Llach señalaron en una entrevista a La Nación (LN), que para que el país crezca es necesario un dólar más competitivo. Hay que decir que, ninguno de los pide una devaluación.
Por otro lado, el titular del Palacio de Hacienda salió al cruce de la industria automotriz, y manifestó que, hace poco más de un mes se reunió con los representantes del sector, que le pidieron que redujera el 2% de retenciones que aún les cobra el Gobierno Nacional.
“De sus exportaciones, ¿Cuánto representa Ingresos Brutos y las Tasas Municipales? Cuatro veces no, entonces me encuentro peleando hasta el último centavo y los otros les cobran cuatro veces más, te sentís un poco boludo”, señaló Caputo.
De igual manera, reconoció que “no es fácil para las Provincias”, eliminar o achicar Ingresos Brutos, ya que “representa el 80% de su recaudación pero IIBB es el peor Impuesto posible”.
Y prosiguiendo, cuestionó a los periodistas: “hay que repetir las cosas mil veces para que llegue y eso no es tan fácil, sobre todo cuando tenés el 99,99999% del periodismo en contra, por ideología o porque les ponen plata, o por temas personales”.
De la misma forma, cruzó a la industria textil nuevamente: “hay quienes compiten perfectamente y otros que lloran todo el día”.
“Podes tener decisiones como la de FATE, que estuvo años cazando en el zoológico y cuando se abre una ventanita cerró”, recordó Caputo al referirse al cierre de la fábrica de neumáticos que despidió a sus 920 trabajadores.
El apoyo de Caputo a Lumilagro
En contraposición, el funcionario subrayó el desarrollo de la empresa de termos Lumilagro, que desde hace un tiempo la destacó la administración libertaria, que “hoy produce récord y exporta”. “Dependiendo de la relación de cada uno, la consecuencia es otra”.
Mientras que Caputo habló acerca del reclamo permanente del sector agropecuario para que se eliminen permanentemente las retenciones y señaló: “me encantaría bajar las retenciones a cero mañana, ¿Puedo hacerlo? No, porque si bien estoy seguro de que en el mediano plazo eso va a redundar en algo mucho mejor, en el cortísimo plazo va a generar déficit”.
Y es que de acuerdo al titular del Palacio de Hacienda, si hay déficit “vuelve Cristina” Kirchner al poder y “se retraen todos y la economía deja de crecer y empieza a recaudar menos y tener más déficit”.
“No tengan ninguna duda de que las retenciones van a ir a cero, hemos demostrado el compromiso que tenemos con el campo y el campo nos ha demostrado con crecer la reacción que tiene en cuanto uno le da incentivos adecuados”.
A modo optimista, Caputo anticipó que gracias a las concesiones y el traspaso de algunas rutas nacionales a gestiones provinciales, “el mapa de las rutas para el final del mandato va a parecer que estamos en otro país”.
“El mayor riesgo ya es lo que pueda salir mal sino que se pierdan la oportunidad de invertir en el país al que mejor le va a ir en los próximos 30 años”.
La inflación de marzo
Y acerca de este tema, Caputo cuestionó a aquellos que señalan que el Gobierno debe optar entre controlar la inflación o evitar la recesión. Rememoró que la recesión comenzó en junio-julio del 2022 y tocó su piso en el primer semestre del 2024, el cuál fue un período donde la inflación subió considerablemente. Dijo que, luego del repunte de la actividad, la inflación comenzó a ceder y pronosticó que esta tendencia continuará, previendo un crecimiento sostenido y una inflación a la baja. De todas maneras, esto sucede en un escenario donde el IPC de febrero fue de un 2,9% y las Consultoras Privadas sostienen que en marzo podría superar el 3%.
De todos modos, Caputo sostuvo que la situación económica es diversa y por supuesto la confianza juega un rol fundamental. Apuntó contra la oposición por generalizar dificultades de sectores puntuales a toda la economía y defendió el modelo económico que adoptó la administración libertaria a partir del 10 de diciembre del 2023. Precisó que la macroeconomía resulta de la suma de las realidades microeconómicas y que, si la macro muestra buenos resultados, lo mismo ocurre en promedio a nivel micro. Destacó que el sector público debe limitarse a crear condiciones para que el sector privado identifique oportunidades y emprenda.
Por último, Caputo reconoció que las respuestas varían incluso dentro de una misma industria, como la textil, donde conviven quienes compiten y quienes expresan quejas constantemente. Refiriéndose al cierre de FATE que lo atribuyó a una decisión empresarial, luego de un largo período de condiciones favorables, calificándola como válida dentro de las reglas del mercado.


