“Lo que hay es incertidumbre”, dijo el referente de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) y referente de la Confederación General del Trabajo (CGT), acerca de la consulta del portal Infobae de como iban a ser las Paritarias este año, aunque también reconoció que en este año, la inflación continuará a la baja y, al mismo tiempo, si se sanciona la reforma laboral, los acuerdos salariales serán completamente distintos, además, hay que sumarle los cambios en la economía de nuestro país, porque muchos sectores tendrán poco poder de negociación para dar aumentos.
Tanto los sindicalistas como los empresarios se mantienen expectantes de como evolucionará la inflación este año. De igual modo, hay que decir que, desde mayo del año pasado, la inflación poco a poco viene ascendiendo, cuando en aquel mes, hubo una suba de un 1,5% y concluyó en noviembre con un 2,5%. Es más, el propio Presidente Javier Milei reconoció que en agosto de este año, el índice inflacionario sería de un 0%.
En primer término, comenzará a negociar su paritaria el gremio de Comercio, que comanda Armando Cavalieri y continuará la Asociación Bancaria que la lidera Sergio Palazzo y ya en febrero inicia la negociación salarial Camioneros, gremio que está a cargo de Hugo Moyano, pero también, hay que decir que, la paritaria de Camioneros no marca tendencia como años anteriores, pero sí es una referencia salarial. ¿El ministro de Economía, Luis Caputo dirá nuevamente que las Paritarias no deben superar a la inflación?
La opinión de los Consultores
Luis Bour, economista y director de la Consultora FIEL, sostuvo que las Paritarias de este año “por ahora ven sin mucha presión para aumentos por arriba de la inflación”. “La recuperación de la actividad en la industria, el comercio y los servicios será lenta en el primer trimestre y quizás se notará mejor desde el segundo semestre. La combinación de disciplina fiscal y monetaria con apertura, más la lenta recuperación de la demanda, implica poco crecimiento del empleo formal. Habrá que ver si pasando la reforma laboral eso empieza a cambiar. Pero un buen objetivo de los convenios colectivos de trabajo sería ir con la inflación y cuando se puede, sumar un punto, lo que evitará que descarrile el programa antiinflacionario y da para crecer moderadamente”.
Por su parte, fue mucho más tajante el pronóstico del ex ministro de Trabajo, durante el Gobierno de Mauricio Macri, Dante Sica, y además es socio fundador de la Consultora ABECEB, allí habló de las discusiones salariales y dijo: “claramente vamos a paritarias anuales porque cuando más baja la inflación más se estiran los plazos de negociaciones y, en el marco de lo que va a ser la reforma laboral, serán mucho más equilibradas”.
De acuerdo a él (Sica), los acuerdos salariales dejarán de ser mensuales, trimestrales o semestrales, sino que serán anuales, pero también advirtió que “será mucho más dura para algunos gremios porque van a tener menos margen de maniobra”.
¿Qué sector estará mejor?
Pero ¿Por qué Sica afirma esto? “Si bien va a ser un año de crecimiento, no todos van a tener la misma tasa de expansión este año. En la industria, seguramente, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) va a estar más apretada y los márgenes de maniobra para negociar salarios van a ser más estrechos. Creo que se producirá una situación similar en el sector bancario. Pero habrá otros sectores que tendrán más margen, como en la energía, la minería y todos aquellos que estén vinculados a la exportación”.
Al mismo tiempo, Sica destacó que “entre los que estén vinculados al mercado interno, los márgenes van a ser menores porque va a haber recuperación, pero será a una velocidad distinta”.
Mientras que el economista y titular del Instituto para el Desarrollo Social Argentina (IDESA), Jorge Colina precisó que “cuando baja la inflación, y generalmente el salario acompaña esa tendencia y no hay grandes vacaciones”. “De hecho, en 2025 los salarios formales salieron empatados, es decir, no crecieron al nivel de la inflación y en el 2026 va a ser lo mismo; el tema es que no se desmadre la inflación mensual”.
En línea con Sica, Colina argumentó que los acuerdos salariales podrían acordarse de forma anual: “puede ser cuando no hay tanta inflación no hay tanta necesidad de estar negociando paritarias y posiblemente se vaya a un esquema de una vez al año”.
¿Qué sucederá con los salarios si la inflación no llega a 0%?
¿Y si la inflación continúa a la baja, pero no llega al 0% que anunció Milei, como harán los sindicatos para recuperar los puntos que perdieron? “Creo que se viene la discusión por competitividad y la negociación salarial ya no va a ser más por inflación, para recuperar lo perdido”, destacó Sica y agregó: “comparado con 2017, que fue el el último año de expansión, debés estar todavía un 20% por debajo porque el período fuerte de la caída salarial real en los asalariados privados formales fue en el Gobierno de Alberto Fernández. Lo que cayó desde que asumió Milei ya lo recuperaste. O sea, hoy los salarios están igual que en diciembre del 2023 o un poquito por arriba en algunos casos”.
Por su parte, la pregunta que se hace el ex ministro de Trabajo, es si frente a ese 20% por debajo que quedaron los salarios entre diciembre de 2017 y diciembre de 2023, la contienda era por la recuperación de la inflación “y algo más”. De acuerdo a lo que consideró, “va a ser inflación más productividad en función de los márgenes que tenga cada sector y ahora las variables son distintas: Todos los sectores van a mirar cómo está la competencia, como están los costos internos”. “Todos están discutiendo porque los márgenes de ganancias están ajustando a la baja. Cuando estás en una economía estable con competencia, los márgenes de ganancias tienden a equilibrarse y tienden a la baja”.
El impacto en los salarios de la reforma laboral
Mientras que Colina, manifestó sus dudas acerca de cómo impactará la reforma laboral en las Paritarias: “el proyecto oficial habla de salarios dinámicos (como un ítem para mejorar los sueldos) pero no hace falta decirlo porque los salarios son dinámicos al nivel de las empresas. Mientras no haya desborde inflacionario, la paritaria va a ser solamente por inflación, para compensar, y la empresa misma es la que negocia con los trabajadores cuánto más le va a dar por su buen comportamiento o su productividad”.
Al mismo tiempo, el titular de IDESA, indicó que tampoco tendrá un efecto concreto la prelación de los convenios por empresa que contempla la reforma laboral, ya que, según su mirada ese artículo “está incompleto, le faltó priorizar la representación a los trabajadores de la empresa porque sino, tal como está, la representación la sigue teniendo el sindicato central, que no va a negociar nada con la empresa”.
“De hecho, ya en la Ley Pyme, que se sancionó en 1995m dice que las pequeñas y medianas empresas pueden tener un convenio, pero no sucede porque el sindicato central no se va a sentar con una pyme a negociar un convenio: Por ejemplo, Armando Cavalieri se sienta a negociar con un gran supermercado, no con un mercadito”, explicó.
Entre tanto, Sica señaló que las Paritarias de este año pueden ser muy distintas no sólo para los sindicalistas porque, “en una economía estable, con inflación a la baja y con competencia, cambia la negociación también para los empresarios: Cuando vos tenés la economía cerrada, restricciones, cargás inflación alta; el gerente de recursos humanos no quiere lío cuando negocia paritaria y entonces ¿Qué le puede preocupar dos o tres puntos más si total lo suma al precio?”
El problema de los gremios
Sica hizo hincapié en que todo este escenario económico-salarial, ocurre cuando “el sindicalismo está en una situación de pérdida de poder”, donde existe “una deslegitimación de los propios dirigentes, que, aunque están en proceso de renovación, cambian las caras y no las prácticas”.
“Hay 5,5 millones de trabajadores informales contra 6 millones de trabajadores formales, en donde menos del 30% está afiliado a un sindicato. Eso quiere decir que hay un mercado flexible de hecho y que, estructuralmente el gremialismo perdió poder, capacidad de movilización y, de cara a la discusión de la reforma laboral, tiene capacidad de daño, pero no de marcar agenda”, cerró Sica.


