El proyecto de ley 4275-D-2023 busca penalizar el abuso psicopático en Argentina como delito autónomo. Qué propone, qué modifica en el Código Penal y cómo seguir su estado en el Congreso.

Desde octubre de 2023, un proyecto de ley aguarda tratamiento en la Cámara de Diputados de la Nación. El expediente 4275-D-2023, publicado en el Trámite Parlamentario N° 161, propone algo que el sistema judicial argentino nunca antes contempló de forma autónoma: penalizar el abuso psicológico sistemático como delito independiente, sin necesidad de que exista violencia física.
El proyecto, impulsado por organizaciones de la sociedad civil y con creciente presión ciudadana, está siendo analizado por tres comisiones: Legislación Penal, Familia Niñez y Juventudes, y Acción Social y Salud Pública.
El núcleo de la propuesta
La iniciativa distingue el abuso psicopático de una “discusión de pareja”. Lo define como una tecnología de desmantelamiento de la psique — un patrón sostenido de conductas destinadas a anular la autonomía de la víctima.
Entre las figuras que busca tipificar penalmente se encuentran el gaslighting, el aislamiento inducido, el sabotaje de la rutina diaria como herramienta de desregulación emocional, y el abuso financiero como mecanismo de sometimiento psicológico.
El proyecto propone modificar los artículos 89 al 91 del Código Penal para incluir la “lesión psíquica gravísima” — aquella que produce alteración permanente de la personalidad o el quiebre del proyecto de vida de la víctima — y ampliar el artículo 149 bis para cubrir maniobras de manipulación psicológica sin amenaza explícita.
La prueba: del testimonio al peritaje
Uno de los cambios más significativos es el rol de la prueba pericial. El proyecto establece que la prueba principal no es el testimonio aislado, sino el peritaje de daño psíquico, que permitirá identificar el vínculo traumático, el ciclo de devaluación y la habitualidad del abuso.
Esto elimina la posibilidad de presentar cada hecho como “aislado” — el historial de reincidencia del agresor pasa a ser prueba de conducta delictiva sostenida.
No solo para parejas
A diferencia de la Ley 26.485 de Violencia de Género, este proyecto actúa de forma transversal: protege a cualquier persona víctima de abuso psicopático, independientemente del vínculo con el agresor. Familiar, conviviente, vecino o compañero de trabajo quedan dentro del alcance de la norma.
Contexto internacional
Argentina no parte de cero. Francia penalizó la violencia psicológica en pareja en 2010. El Reino Unido incorporó el concepto de “control coercitivo” mediante la Serious Crime Act de 2015, permitiendo denunciar el patrón de comportamiento antes de que ocurra un ataque físico. España avanzó con peritajes psicológicos para detectar daño causado por personalidades narcisistas y psicopáticas.
Cómo seguir el expediente
El estado del proyecto puede consultarse públicamente en el sitio oficial de la Cámara de Diputados — hcdn.gob.ar — buscando el número 4275-D-2023.
La sociedad civil espera que las comisiones emitan dictamen para que el abuso invisible deje de ser impune.
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