Como se mencionó anteriormente, los sindicatos díscolos buscan doblegar al triunvirato de la Confederación General del Trabajo (CGT) y que convoquen a un paro general en contra de la reforma laboral. Sin embargo, ayer la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), lanzó un frente gremial que intentará frenar que el Congreso sancione esta iniciativa del oficialismo.
Este frente se llama (valga la redundancia) Frente de Sindicatos Unidos, que justamente se terminó de definir ayer en la sede porteña del gremio metalúrgico. Allí, estos sindicatos díscolos diagramaron un plan de lucha que dispone de movilizaciones en Córdoba y Santa Fe para el 5 y 10 de febrero respectivamente, con el objetivo de presionar a los Gobernadores Martín Llaryora y Maximiliano Pullar, para que sus Legisladores rechacen la reforma laboral.
De acuerdo a lo que mencionó anteriormente, la UOM, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Aeronáuticos son los gremios más díscolos de la central obrera, y son los que más cuestionan al triunvirato cegetista, que además se inclinó por la opción dialoguista con el Gobierno de Javier Milei, para así intentar dar vuelta algunos artículos que consideran “inadmisibles”.
La semana que viene se reunirá el Consejo Directivo del movimiento obrero para determinar cuáles serán los pasos a seguir, que ocurrirá una semana antes del tratamiento legislativo, que esta previsto para el 11 de febrero en la Cámara Alta.
El paro de la UOM
Y ante este escenario, Abel Furlán, titular del gremio metalúrgico aceleró en sus planes de agrupar al espacio gremial más combativo y crítico de la reforma laboral. De este modo, a este frente se sumaron alrededor de veinte gremios de distintas vertientes obreras, como es el caso de los Aeronáuticos, liderado por Pablo Biró, la Federación Aceitera, comandada por Daniel Yofra; la CTA de los Argentinos del Diputado de Unión por la Patria (UXP), Hugo Yasky; ATE, liderada por Rodolfo Aguiar; la CTA Autónoma, entre otros, y otros gremios que forman parte de la CGT, entre ellos, ceramistas, trabajadores viales, mineros y gráficos.
“A partir de hoy, el Gobierno tiene que empezar a preocuparse. Se abre un nuevo capítulo en la confrontación que mantiene con los trabajadores. Crece y se consolida un frente de unidad con los sindicatos de los sectores público y privado”, destacó Aguiar al terminar el cónclave. Luego de ratificar el paro de los Trabajadores Estatales para el 11 de febrero en contra de la reforma laboral. El referente estatal adelantó que el nuevo frente de Sindicatos Unidos ya tiene confirmado su plan de lucha contra el proyecto del oficialismo, que incluye movilizaciones: la primera será el 5 de febrero en la Provincia de Córdoba y la otra el 10 de febrero en la Ciudad de Rosario, Santa Fe.
El pedido a los Gobernadores
El objetivo es presionar a los Gobernadores para que no acompañen la iniciativa del oficialismo. “Tenemos que exponer a los Gobernadores y tienen que quedar en evidencia aquellos que pretendan avalar esta reforma”, dijo Aguiar, y advirtió: “no podemos permitir que se enganchen en este debate a cambio de algunos ATN o fondos coparticipables. No los vamos a dejar que nos vendan por dos pesos. Además, se les va a volver en contra porque la reforma fiscal encubierta en esta iniciativa termina de desfinanciar y fundir a las Provincias”.
Por su parte, el triunvirato de la CGT mantiene su postura dialoguista con el Gobierno y los Gobernadores con el objetivo más “tenue” de evitar que apoyen esta iniciativa. “Las conversaciones con los Gobernadores están en marcha y lo mismo avanzamos con Senadores y Diputados”, dijeron desde el movimiento obrero, distanciándose de ala combativa de la central obrera.
En ese punto, se escucharon críticas de referentes de la CGT hacia Furlán, al que acusaron de haber asumido una posición más confrontativa para intentar contener los recientes cuestionamientos de las bases metalúrgicas contra su conducción, faltando poco más de un mes para las Elecciones en el gremio industrial más importante, en las que el dirigente metalúrgico buscará su reelección.
Por otro lado, Aguiar advirtió que la reforma laboral que impulsa el Gobierno significa un retroceso inadmisible para los derechos laborales y adelantó que la reacción gremial será sostenida hasta que se de marcha atrás con la propuesta.
La inconstitucionalidad de la reforma
Este frente rechaza cualquier intento de negociación parcial de la reforma, además cuestiona la posibilidad de confiar en la posterior declaración de inconstitucionalidad por parte de la Corte Suprema de Justicia. “Esta iniciativa contiene 136 puntos y todos perjudican a los trabajadores. Aunque recuperar los cuatro o cinco, igual perderíamos por goleada. Tampoco creemos que se pueda pensar que una vez aprobada, la posterior declaración de inconstitucionalidad sea una posibilidad para los trabajadores. La última vez que la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad de una reforma laboral tardó 13 años para hacerlo. No podemos esperar ese tiempo. Con esta reforma en meses desaparecemos”.
Por último, la agenda de protestas, se definió luego de una serie de reuniones en las que participaron, además de los referentes de ATE, los secretarios Generales de la UOM, con Abel Furlán a la cabeza, y de Aceiteros de Yofra, quienes son los más díscolos de la central obrera, donde apuntan a la conducción de la central obrera y rechazan de plano la reforma laboral. “No vamos a permitir ir para atrás con los derechos de los trabajadores, los trabajadores no valemos dos pesos. No vamos a parar hasta que se de marcha atrás con esta iniciativa”.


