Hoy la discusión pasa por la suspensión o la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y eso altera el humor del Gobierno de Javier Milei. De todos modos, la diferencia no pasa por la sanción de la reforma política, sino porque los plazos se están acortando.
Actualmente al Gobierno Nacional le quedan cinco semanas para sancionar todo el paquete electoral en sesiones ordinarias. Sin embargo, esta cuestión no va para adelante ni para atrás, y de hecho, en el Parlamento los votos tampoco están garantizados.
Un sector indica que hay que acelerar; y el otro dice que hay que actuar con cautela, más allá de que en febrero comienza el calendario electoral, con Primarias en Neuquén y en La Pampa. Tan solo pensar en eliminar o suspender una primaria en año electoral es casi imposible.
De todos modos, este tema divide al Jefe de Gabinete, Diego Santilli con los primos Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem, además de que esto se traslada a la discusión de la mesa política, y en simultáneo en la que trabaja una alianza electoral con el PRO.
Por lo bajo el Jefe de Ministros señala tener el apoyo de los Gobernadores aliados, principalmente de los que provienen del partido “amarillo”, pero también de algunos radicales.
Hay que decir que los Menem son los encargados del diseño de las alianzas provinciales y alineados con Karina Milei, no estarían respondiendo en los tiempos que pretende el santillismo, y, le cuestionan en Gabinete, hallan una socia dentro del Senado que, por intereses propios, no está del todo convencida con eliminar las Primarias: Patricia Bullrich.
Muchas especulaciones y los plazos
La semana pasada, hubo conversaciones cruzadas entre el Gobierno, los principales referentes del peronismo y los radicales aliados. Todos coincidieron en que “se está especulando demasiado con las Primarias”. Hay que decir que eso se viene conversando desde mayo.
De por sí, no se avanzó, por caso, con la creación de listas colectoras que es algo que viene pidiendo el radicalismo para conservarla sin alinearse del todo con La Libertad Avanza (LLA), ni tampoco resignar estructuras locales.
Del mismo modo, cualquier candidato a Gobernador del radicalismo, o incluso del PRO, podría acompañar la reelección de Javier Milei, sin la necesidad de prescindir de su propio armado partidario.
“Hay un tema de timing que no están viendo y que puede hacer peligrar la reforma, cuando, sí apuran, los votos están”, indican los que impulsan esta iniciativa.
La economía no se reactiva y con la política solamente no alcanza
A los Mandatarios Provinciales lo que más le preocupa es la situación económica, que hasta el momento no hay señales de reactivación, además del arribo de un shock externo, a partir de la coyuntura electoral en la región, en los Estados Unidos, el conflicto bélico en Medio Oriente y la guerra entre Rusia y Ucrania.
Hay que decir que lo política causa alarma, principalmente los desencuentros en la relación entre Milei y Patricia Bullrich. La Jefa del bloque libertario en la Cámara Alta está decidida a ser el “plan B”, tal como deslizó el viernes pasado en un vídeo que publicó en sus redes sociales indicando la posibilidad de ir por una candidatura nacional.
Aquellos Gobernadores aliados, parecería que mantienen una buena relación con Bullrich, pero no ven un espacio para ese escenario. “Sería un reconocimiento de que el Presidente no juega, cuando a pesar de que estar midiendo menos que antes, sigue siendo competitivo”, señalan. Y agregan: “¿Por que van a cambiar de auto si este todavía funciona?”. El ruido en la relación, no obstante, solo sirve para desgastar a Milei, piensan.
Mientras que lo otro que preocupa es la unidad del peronismo, tras la última reunión, donde estuvieron tres protagonistas de peso, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, que fue enviado por Cristina Kirchner, en la cumbre que se realizó el pasado jueves en la Casa de La Pampa.
Entre tanto, los Gobernadores aliados a Milei sostienen que las PASO fomentan la unidad del justicialismo, sumando a la coyuntura y al hecho de ser la oposición más marcada ante la llamada caída en la imagen del Jefe de Estado que vienen advirtiendo.
Los votos no están
Santilli viene negociando con los Gobernadores y aliados e indican que puede alcanzar la mayoría absoluta de 37 Senadores que es lo que necesita esta reforma. En cambio, Bullrich maneja otra números. Y es que la diferencia quedó expuesta hace unos días, cuando Santilli manifestó frente a la mesa política que tenía el respaldo de 34 Legisladores y Bullrich lo desafió: “contame los votos”.
Del mismo modo, ahora la diferencia es todavía más grande. El santillismo indica que los 37 votos pueden conseguirse, en cambio, Bullrich considera que todavía no están garantizados 30 Legisladores. Mientras que los aliados también presionan. “Si la Casa Rosada no consigue los votos la veo complicada”, sintetizó un Senador, que ante las cuentas del Jefe de Gabinete, esgrimió: “que traiga la lista”. Y posteriormente respondieron desde la Jefatura de Ministros: “siempre se dice que los votos no están y después están”.
Los radicales “o suspender o eliminar”
Gran parte de la estrategia de Santilli pasa por los Mandatarios radicales. Juan Pablo Valdés (Corrientes), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Carlos Sadir (Jujuy) deslizaron la posibilidad de que había que suspender las Primarias el año próximo. Del mismo modo, esto no significa que hay un acuerdo general para eliminarlas completamente.
El Mandatario jujeño, es uno de los que marcó con mayor claridad esa diferencia. “En principio te digo que estaría dispuesto a una suspensión”, dijo, pero también advirtió que el entendimiento con el Ejecutivo “no está tan cercano”.
Sadir defendió las Primarias y planteó que cada Provincia tiene una realidad diferente. La postura refleja uno de los problemas de Santilli: un acuerdo político con un Mandatario no garantiza automáticamente que todos los Senadores de su espacio acompañen el proyecto.
Es más, la propia cúpula de la Unión Cívica Radical (UCR) fue cautelosa ante una posible eliminación. Del mismo modo, hay diferencias con los Gobernadores: algunos Mandatarios consideran que las Primarias Nacionales generar un gasto innecesario cuando los partidos terminan definiendo candidatos internamente, mientras que otros defienden el sistema y sólo aceptarían una suspensión excepcional el año próximo.
El rol de Patricia Bullrich
Hay que decir que Bullrich viene planteando desde hace varios meses que el resultado dependerá de la mayoría que logre construir el oficialismo. El pasado mes de agosto advirtió: yo hoy no puedo asegurar si las PASO se van a suspender o no”, al manifestar que la discusión todavía estaba abierta.
Bullrich señala que en primer término el Ejecutivo debe acordar con los Gobernadores, el PRO, la UCR para luego avanzar en la Cámara Alta. Mientras que la Casa de Gobierno, intenta separar las negociaciones parlamentarias de los futuros acuerdos el año próximo para evitar comprometer anticipadamente candidaturas provinciales.
De todos modos, ese acuerdo sobre los tiempos explica parte de la tensión interna: Bullrich exige garantías concretas antes de llevar el proyecto al recinto y Santilli apuesta a que los respaldos terminarán apareciendo durante la negociación.
El peronismo quiere eliminar las PASO
En contraposición, el peronismo busca preservar un bloque suficiente y compacto para impedir que el Gobierno logre la mayoría. La foto de Massa, Kicillof y Máximo Kirchner fue interpretada como una clara señal de unidad en la contienda electoral del año próximo.
Mientras que en el Senado, el peronismo calcula 25 votos propios contrarios a la eliminación de las Primarias. A este grupo podría sumarse Legisladores provinciales y radicales que están en contra de este proyecto. Es más, hay cierta reticencia de algunos Mandatarios peronistas que tienen diálogo con el Gobierno como Osvaldo Jaldo (Tucumán) que ya transmitió que está a favor de continuar con las Primarias.
De todos modos, esto no se limita a las Primarias. Aquellos aliados reclaman separar Ficha Limpia y apuntan a otros Artículos vinculados con el financiamiento electoral, la exigencia para los partidos más pequeños y la obligatoriedad del debate presidencial. Hay que decir que el debate es obligatorio desde 2016 y alcanza a todos los candidatos a Presidente.
Frente a este escenario, comienza a tomar forma una alternativa que hasta hace unos meses, el Gobierno quería evitar: dejar la definición para las sesiones extraordinarias de 2027. Mientras que desde el entorno de Santilli calcular que febrero o marzo sería el límite práctico para sancionar una nueva suspensión.
Por último, la Casa de Gobierno mantiene así su objetivo de arribar a las presidenciales del año próximo sin Primarias, pero antes deberá resolver primero una paradoja política: muchos de sus aliados están dispuestos a discutir la suspensión, aunque no necesariamente la eliminación; y quienes deberían aportar los votos todavía no coinciden ni siquiera sobre cuántos respaldos existen realmente.


