De por sí, el Gobierno de Javier Milei habla de un menor crecimiento para el año próximo, pero sí una baja inflacionaria y un aumento del tipo de cambio a fin del 2027 a $1.84, conservando el equilibrio fiscal de las cuentas públicas. Esto se desprendió del borrador del proyecto del Presupuesto 2027, que ayer el Ejecutivo envió al Congreso.
Y de acuerdo a los principales puntos que reveló el ministerio de Economía, enfatiza en un crecimiento del PBI del 4% anual, un índice inflacionario de 18% anual, un dólar oficial a $1.847,60 a fin de 2027, lo que se traduce en un incremento del 15% en relación del tipo de cambio que estaba previsto para fines de 2026.
Hay que decir que el Presupuesto de este año, hablaba de un crecimiento del 5% y un 10,1% de inflación para 2026, algo hipotético que fue superado por la realidad. En este caso, el Palacio de Hacienda habla de una inflación de un 29% y un crecimiento del 3%.
Mientras que las Consultoras Privadas que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central indicaba una inflación de un 30% para este año. Y de acuerdo al dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza de 21,2% hasta agosto de este año. De todos modos, el REM redujo el crecimiento de un 3% a un 2% para este año.
El equilibrio fiscal
Entre tanto, en el plano fiscal, se habla de terminar un 2027 con un superávit primario de 1,3% del Producto Bruto Interno (PBI) (previo al pago de intereses de deuda) y un excedente financiero del 0,2% (luego del pago de intereses de la deuda). Esto se trata de un superávit primario y financiero por debajo al estimado para este año (1,5% y 0,3% financiero).
A su vez, en pesos, los recursos totales del sector público nacional escalan a $219.3 billones el año próximo (15,5% del PBI). Entre tanto, a nivel de la administración nacional, los ingresos corrientes se verían impulsadas por los ingresos de Impuestos (30,6% interanual); los ingresos no impositivos, como tasas y aranceles (39,9%) y las transferencias corrientes (51,4%).
“Los aportes y contribuciones a la seguridad social se estimaron en $62.336.428,2 millones (+19,6%, 4,4% del PBI). La comparación interanual se ve afectada por la implementación del Fono de Asistencia Laboral (FAL), previsto por la Ley de Modernización Laboral”, señaló el borrador del Presupuesto 2027.
Por su parte, los gastos totales consolidados del sector público van a alcanzar los $216 billones (15,3% del PBI) el año que viene, donde se incluyen los intereses netos de la deuda (1,1% del PBI). Allí, se desprende, que el resultado financiero pasaría de 2,54 billones en 2026 a 3,30 billones el año que viene.
Si tomamos en cuenta los compromisos, el borrador sostiene que “la estrategia financiera priorizará la extensión de los plazos, la diversificación de fuentes y la minimización del costo de refinanciación de la deuda pública”.
Las palabras de Luis Caputo
“Vamos a estar presentando por cuarto año consecutivo superávit financiero fiscal; va a ser la primera vez en nuestra historia que, no estando en default, Argentina tiene cuatro años consecutivos de superávit en la línea financiera”, sostuvo Caputo ayer en la mañana en el Palacio Libertad.
De acuerdo, al borrador del proyecto del oficialismo el consumo privado se incrementará un 3,4% el año que viene (por arriba del 3,1% este año), y el consumo público 0,6% (desde el -2% este año), y la inversión crecerá 9,2% (desde el -2,1% este año).
De todos modos, hay que decir que las estimaciones hablan de una tenue mejora del consumo y un despegue de la inversión, más que nada, teniendo en cuenta que la inversión acumuló cuatro trimestres consecutivos de retroceso hasta el primer trimestre de este año, de acuerdo a los datos oficiales.
A su vez, las exportaciones de bienes y servicios superarían los US$ 133.000 millones con una suba de 8,5% interanual, lo que significa una desaceleración desde el 7,7% previsto para este año. Y las importaciones crecerán del 8,2% hasta los US$ 118.000 millones, desde un virtual estancamiento en torno al 1% en 2026, según lo que se proyectó.
Ante este resultado, se especula con un pequeño deterioro en la balanza comercial con un superávit de US$ 15.560 millones, menor al saldo positivo de US$ 16.951 millones para este año. Así, el Gobierno corrigió el déficit comercial que se destinó en el Presupuesto 2026, para este año, 2027 y 2028.
La opinión de las Consultoras
“Los supuestos suelen ser optimistas en los Presupuestos, partiendo de esa base el de inflación de 18%, 1,4% mensual promedio es razonable en un escenario optimista. Es más difícil consistir un crecimiento del 4%, que incluye por caso una fuerte recuperación de la inversión del 9%”, sostuvo Claudio Caprarulo, de la Consultora Analytica.
Mientras que en relación al tipo de cambio, el economista manifestó que “el objetivo es sostener la apreciación cambiaria, sería del 14% este año y del 2% en el 2027”. “Quizás la menor apreciación incluye que crezca la demanda del dólar como suele suceder en las Elecciones”, añadió.
“La única duda es que están mostrando una suba fuerte en la presión tributaria, no se si porque esperan mayor ganancias de petroleras. Con el FAL bajando recursos, el tema es si ese crecimiento te va a compensar toda la pérdida de recursos, eso va a comprometer resultado y mayor recorte del gasto, como ocurrió este año”, manifestó Sebastián Menescaldi, socio adjunto de la Consultora EcoGo.
“Nuestra principal diferencia está en la proyección de crecimiento. Una expansión del PBI del 4% luce optimista para un año electoral, en el que la incertidumbre podría condicionar las decisiones de consumo e inversión”, señaló Diego Piccardo, economista jefe de la Consultora Fundación Libertad & Progreso.
Números que no cierran
Entre tanto, la brecha más amplia entre las dos mediciones aparece en la proyección de la actividad económica. Hay que decir que, el REM publica la expansión del PBI en 2,9% para el año que viene, el Presupuesto 2027 contempla un crecimiento del 4%, en línea con la última revisión vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y de este modo, existe una diferencia de 1,1 puntos porcentuales (P.P.) entre las estimaciones privadas y las públicas que dependerá del repunte de los sectores más demorados como la construcción, la industria y el comercio.
Como se dijo previamente, en relación a las cuentas públicas, los analistas relevados por el Banco Central, sostuvieron que el resultado primario del Sector Público Nacional no Financiero (SPNF) alcanzará a $18.47 billones en 2027. El Presupuesto oficial, entre tanto, sostiene la meta de superávit fiscal y proyecta que, de cumplirse, el país encadenaría el cuarto año consecutivo de resultado financiero positivo.
Por último, las diferencias entre el REM y el Presupuesto 2027 se producen luego de que las proyecciones oficiales para este año mostrarán desvíos significativos: en septiembre del año pasado, el Gobierno de Javier Milei proyectó una inflación del 10% para ese año, mientras que el índice acumularía un aumento de alrededor del 30%.


