Este jueves se va a reunir la Confederación General del Trabajo (CGT), para debatir y definir cuáles serán los pasos a seguir. De todas maneras, hay que decir que, en plena batalla judicial, la conducción cegetista ganó una de tantas pulseadas, a raíz del fallo en primera instancia del Juzgado Laboral N°63, que suspendió de forma provisoria la aplicación de 83 de los 218 Artículos de la Ley 27.802 de reforma laboral, al que también se sumó una sentencia posterior del Juzgado Nacional del Trabajo N°74 que pausó el Artículo 101 de modernización laboral que declaraba a la educación como servicio esencial.
Al mismo tiempo, es probable que el Gobierno de Javier Milei apele este fallo, por lo tanto, la cúpula del movimiento obrero no quiere quedarse quieta y convocó de forma urgente para este jueves a esta reunión y discutir cuáles serán los pasos a seguir.
La idea, en principio es convocar a una marcha a Plaza de Mayo el 30 de abril para conmemorar el Día del Trabajador. Buscan que en esta concentración se haga foco en el pensamiento del Papa Francisco en materia social, además de que iniciaron conversaciones con los representantes de la iglesia para que estén de alguna forma en dicha convocatoria.
De por sí, este lugar no solo tiene un significado histórico por lo que representa la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, a la cuál apuntarán fuertes críticas por la crisis económica, sino también por la Catedral de Buenos Aires como escenario de un acto que va a reivindicar las ideas del Papa Francisco.
La situación social de la Argentina
Por otro lado, hacer la marcha un día antes del 1 de Mayo viene sucediendo desde hace un par de años “para que justamente los trabajadores puedan descansar en su día”, dijo a Infobae uno de los referentes de la central obrera.
Sin embargo, no solo se discutirá esta cuestión, sino también se va a debatir la situación social, económica y laboral del país y la abultada deuda del Estado con las obras sociales, que, de acuerdo a los dirigentes gremiales, agrava la crisis en el sistema de salud.
Y para el movimiento obrero, el desafío ahora, es continuar con la estrategia judicial, en contra de la reforma laboral y encontrar soluciones para esta crisis social y económica que atraviesa el país.
De por sí, la CGT se quedó en lo discursivo y no pudo reaccionar frente al cierre de FATE, donde uno de los problemas para ofrecer como mediador fue, de acuerdo a lo que deslizan, a actitud “ultra” del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), con la figura predominante del trotskismo y del peronismo más combativo.
“Tenemos que evitar de alguna forma el impacto en las empresas de las medidas que toma el Gobierno de Javier Milei y por eso no podemos encerrarnos en un plan de lucha, también tenemos que dialogar para hallar soluciones”, sostuvo un líder gremial.
Los gremios K piden paro con movilización
Hoy en la CGT predomina la visión de no confrontar con la administración libertaria, diferenciándose de los gremios K que están alineados en el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), y le piden al ala dialoguista del movimiento obrero un paro general con movilización.
De todas maneras, anunciaron que producirán sus propios índices socioeconómicos (como también lo hará la central obrera), la cúpula del FRESU, donde está la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros, Pilotos, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y las dos CTA, ratificaron que el 1 de Mayo realizarán un plenario de delegados de todos los sindicatos que lo integran para consolidarse como espacio “ultraopositor” y dar “el primer paso en la elaboración del programa del movimiento obrero para el país”, dijo el líder de ATE, Rodolfo Aguiar.
Por otra parte, el otro punto de discusión es la inflación: “Algunos compensaron en parte la inflación, pero, de igual forma, siguen quedando abajo”, señaló un dirigente sindical, que advirtió que la pérdida de poder adquisitivo se profundizará para aquellos gremios que firmaron acuerdos por plazos más largos y que no tienen margen para negociar paritarias. Uno de los casos es Camioneros, ya que hace algunas semanas, el sindicato que conduce Hugo Moyano dispuso un incremento escalonado de 10,1% para el semestre marzo-agosto (subas de 2% en marzo, 1,8% en abril, 1,7% en mayo, 1,6% en junio, 1,5% en julio y el mismo porcentaje en agosto).
Paritarias por debajo de la inflación
Mientras que con pactos más cortos, pero también por debajo de la inflación firmaron otros gremios importantes: Comercio, Construcción, Sanidad, Alimentación, Encargados de Edificio, entre otros. Entre tanto, la excepción fueron nuevamente los bancarios, que continúan firmando paritarias equivalentes al IPC, o el gremio UTEDYC que pactó con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), de Claudio “Chiqui” Tapia un aumento para el personal de los clubes de un 3,5% para marzo, que aspira a superar la inflación.
Para los gremialistas, las dificultades para acordar aumentos más cercanos a la inflación no pasan por las amenazas del Gobierno de Javier Milei de no homologar los acuerdos. “El problema es que el proceso productivo está estancado, las actividades están muertas y la sangría del cierre de empresas y los despidos no se detienen”, señala la conducción de la CGT. Indican que, ante este cuadro, se impone la necesidad de “actuar con prudencia y sintonía fina para evitar que se profundice la destrucción de puestos de trabajo”.
Esta no es la primera vez que los dos espacios confluyen en una marcha de estas características. A lo largo de estos últimos años, la central obrera y distintos sectores de la iglesia coincidieron en reclamos vinculados a la pobreza, el empleo y la inclusión social.
Por último, asimismo, la posible marcha a Plaza de Mayo se daría en un escenario creciente de tensión política y económica donde todos los sectores involucrados intentarán posicionarse y expresar sus demandas en el espacio público. Por ahora, no hubo confirmación oficial acerca de esta convocatoria, aunque se aguarda que en los próximos días haya definiciones más concretas.


