Hay que decir que pasaron cinco años desde que la ex Presidenta Cristina Kirchner declarara en un juicio oral y público, sentada en el banquillo de acusados, asociada a presuntos hechos de corrupción. Pasadas las 9 de la mañana, la ex Primera Mandataria, estuvo en el estrado frente al Tribunal Oral Federal (TOF 7), que la juzga en la Causa Cuadernos, para ser indagada por los presuntos delitos de asociación ilícita en carácter de Jefa, más 204 hechos de cohecho pasivo.
De igual modo, CFK realizó un descargo político, donde no respondió preguntas del Tribunal y aseveró que este juicio “es un circo” y que es una “persecución política”. Es por esa razón que no aceptó responder preguntas del Máximo Tribunal. Es más, acusó al Juez y al Fiscal de “mafiosos” y reiteró que ella está “presa injustamente”.
Y es que la ex Presidenta tenía que defenderse de las acusaciones que se le atribuyen a lo largo de esta causa. Todo esto comenzó con las copias que se incorporaron al expediente de los cuadernos manuscritos por Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta. Fue la punta del iceberg, en el cuál la Justicia la denominó como la “mayor maniobra de corrupción de los últimos veinte años”.
En esta investigación, el ministerio Público Fiscal corroboró que Cristina Kirchner, Julio De Vido, Roberto Baratta, Claudio Uberti, José López, entre otros, “integraron una asociación ilícita, que desarrolló sus actividades al menos desde mayo de 2003 y hasta noviembre de 2015, y cuya finalidad fue organizar un sistema de recaudación de fondos para recibir dinero ilícito con el fin de enriquecerse ilegalmente y de utilizar parte de esos fondos en la comisión de otros delitos”.
La respuesta de CFK
Cristina estuvo cara a cara con el Presidente del TOF 7, el Juez Enrique Méndez Signori y el mismo (cara a cara) no fue nada grato. Cerca de las 9:12 horas, la ex Jefa de Estado estaba sentada en el banquillo de los acusados. En primer término, buscó hablar inmediatamente, hasta que el Magistrado le puso un freno: “aguarde un segundo, ya va a tener oportunidad de hablar Doctora”. Posteriormente, el Juez le preguntó si respondería preguntas del Tribunal y de manera tajante sostuvo: “al final se los diré”.
Luego comenzaron las preguntas de reconocimiento personal, tal como indica el Código Procesal Penal. Y con un evidente fastidio, la ex Primera Mandataria comenzó a responderlas: su edad, lugar de nacimientos, estado civil, dirección, “bueno, todo es de notorio reconocimiento”. El Magistrado Méndez Signori precisó: “esto es el cumplimiento de la Ley, no un capricho personal”.
Más tarde, expuso Cristina Kirchner: “si alguien me hubiera dicho cuál era la causa más emblemática de persecución judicial hubiera dicho el Caso Vialidad donde estoy presa injustamente”. Luego “actuar mafiosamente” al accionar del Juez Federal Claudio Bonadio y el Fiscal Carlos Stornelli, ambos impulsores de esta causa.
También salió al cruce del Poder Judicial: “estamos ante Jueces que ya no son imparciales, estamos en una causa donde el Juez Bonadio y el Fiscal Stornelli son mafiosos, estamos inmersos en prácticas mafiosas por parte de Jueces y Fiscales”.
Fueron veinte minutos de los sesenta que demandó su descargo, los que utilizó para mencionar el Caso D’Alessio, el falso abogado, acusado de asociación ilícita por inventar causas. Es la causa conocida como “Operativo Puf”, que se constituyó como la “contracausa”, como la definió la Fiscal Fabiana León para apuntar contra este expediente, cuyo juicio oral está en desarrollo desde el pasado 6 de noviembre.
El caso del falso abogado D’Alessio
Es más, CFK manifestó que Marcelo D’Alessio “recibía órdenes de Stornelli” y prosiguió: “ya no es que condenan sin pruebas, sino que fraguan pruebas para condenar personas. El Fiscal Stornelli sigue siendo Fiscal Federal en este edificio y se comprobó que ese Fiscal tiene vínculos con la asociación ilícita del Caso D’Alessio”. Sin embargo, la Justicia demostró que esa afirmación es falsa.
En ese punto, la ex Jefa de Estado precisó que los 31 imputados colaboradores que integran esta causa, cuyas colaboraciones fueron homologadas luego de que el Juez del caso “declarara bajo extorsión”.
La ex Primera Mandataria desestimó la veracidad de los mismos y reiteró que fueron obtenidos “bajo amenazas, bajo prácticas mafiosas. Los obligaron a declarar en mi contra”.
De este modo, CFK volvió a acusar el vínculo entre Stornelli y D’Alessio, buscando nuevamente desestimar los ocho cuadernos que dieron inicio a la causa que la tiene como principal acusada, apuntada, como la Jefa de una asociación ilícita y 204 hechos de cohecho pasivo.
Hay que decir que, los originales de estos manuscritos que se atribuyeron, luego de una pericia técnica a Oscar Centeno, se incorporaron un tiempo después a la causa. Al principio, eran copias fidedignas, concluyó el mismo estudio, pero solo hay seis de los ocho cuadernos. En algunos de ellos, se determinó con otro informe, que fueron adulterados, no en su totalidad pero sí que se modificaron fechas, lugares y nombres.
Para Cristina Kirchner, los cuadernos se fraguaron y en ellos se basa su acusación: “se inventaron pruebas para condenarnos”.
La defensa de CFK a la obra pública
De igual manera, CFK defendió la obra pública, “tan estigmatizada”, como consecuencia de las causas penales.
Al mismo tiempo, la ex Jefa de Estado manifestó que la obra pública; aduciendo a la decisión del Gobierno de Javier Milei de paralizarla completamente, eso “genera puestos de trabajo, un circuito de inversión, y no es casual que se desarrolle sólo en Gobiernos populistas”.
“Me parece un gran disparate, me gustaría que alguien vincule hechos que me atribuyen con pruebas, cómo me pagaron, cómo fue, pero además ¿es creíble?”. En ese momento, dijo que “no iba a discutir la originalidad de los cuadernos porque se va a demostrar que los fraguaron”.
“Con estos Jueces me puedo morir presa, pero finalmente las cosas cambian pero sucederá cuando la Justicia tenga adentro gente como Stornelli”.
En relación a sí respondería preguntas, dijo: “¿Cuando voy a contestar preguntas? Cuando alguien llame a Stornelli a declarar sobre las barbaridades escritas en esta causa. Voy a creer y a pensar en responder preguntas cuando alguien cite al ex Presidente Mauricio Macri a hablar de los parques eólicos que duerme el sueño de los justos”.
Por último, la ex Presidenta sostuvo: “¿Saben dónde están las mayores cifras? No hay una sola causa por la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Cuando llamen a Toto Caputo o algunos de ellos, ese día voy a responder preguntas. Hasta ese momento no voy a ser parte de este circo”.


