Esta decisión no se tomó de la noche a la mañana, sino que venía analizándose desde la media sanción de la reforma laboral en el Senado. Los tres Senadores de Convicción Federal, bancada que se aglutinaba un grupo de Legisladores enfrentados con Cristina Kirchner, abandonaron el interbloque comandando por José Mayans. Mientras que los otros integrantes, permanecerán con otro nombre. Y de este modo, el peronismo tendrá la menor representación en la Cámara Alta desde el regreso de la democracia.
Carolina Moisés va a presidir este nuevos bloque, Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán), ratificaron la ruptura mediante un comunicado, argumentando que la decisión se debió a que el bloque kirchnerista a modo de protesta no integrará ninguna comisión debido a la cantidad de lugares que le asignó el oficialismo.
De acuerdo a lo que adelantó Clarín, estaba definido que el anuncio se daba ayer antes de la sesión preparatoria de hoy, en la cuál se iban a ratificar las autoridades de las Cámaras y la integración a las Comisiones.
“La oposición y las minorías deben estar representadas en las Cámaras Legislativas a través de los dictámenes, las propuestas, los proyectos y la participación en el debate parlamentario va a ocupar los lugares que le corresponden en las Comisiones para sostener la representatividad que el kirchnerismo hoy le niega a la oposición”, sostuvieron los tres Senadores en un comunicado. Mientras que el puntano Fernando Salino y el riojano Fernando Rejal van a continuar en el interbloque de Unión por la Patria (UXP).
La interna en el peronismo
Por otro lado, los tres Legisladores que abandonaron el bloque del peronismo, responden a los Gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), Mandatarios aliados a la gestión libertaria. Tanto Moisés como Andrada y Mendoza votaron a favor del Presupuesto 2026, lo que agudizó aún más la interna con el peronismo. Y tras esto, el Partido Justicialista (PJ), mediante los interventores del espacio en Jujuy, decidieron suspender a la Senadora Moisés por ese apoyo y además haber apoyado ofertas electorales al margen del justicialismo el año pasado.
De todas maneras, estos tres Legisladores permitieron que el proyecto de reforma laboral avanzara en Diputados: En primer término, Jalil a través de tres Senadores que dieron quórum, Jaldo y Sáenz tanto en el momento de la apertura de la sesión como en el momento de la votación. Lo que derivó en un nuevo cruce con lo referentes kirchneristas en el recinto y luego en las redes sociales.
“No somos libertarios, no nos vamos con Milei y somos críticos de su plan económico”, sostuvieron los Legisladores díscolos ante las críticas que venían recibiendo por parte del kirchnerismo. Al mismo tiempo, apuntaron contra Cristina Kirchner, titular del PJ Nacional. “La conducción del Partido Justicialista Nacional se dedicó a promover divisiones internas de manera irreversible, a sancionar y expulsar compañeros medidos en sus conductas sin objetividad, y son responsables también de los fracasos electorales”.
Hay que decir que, Moisés, Andrada y Mendoza no descartan armar un interbloque con la Legisladora salteña Flavia Royón, que responde a Sáenz, la tucumana Beatriz Ávila con Jaldo y otros dos Senadores misioneros que responden al Gobernador Hugo Passalacqua; Carlos Arce y Sonia Rojas Decut.
El enojo del peronismo con los Legisladores que apoyaron la reforma laboral
Antes de que se confirmara la ruptura, el PJ Nacional difundió un comunicado apuntando fuertemente al llamado proyecto de modernización laboral, donde además hubo algunos pasajes dedicados a aquellos Legisladores que ayudaron a aprobarlo. “Quienes votaron esta reforma lo hicieron contra la doctrina histórica de nuestro movimiento, contra la justicia social y contra quienes dicen representar. El peronismo nació para ampliar derechos, no para convalidar su eliminación; nació para dignificar el trabajo no para convertirlo en esclavo”, indicó el documento que se tituló “el pueblo trabajador”, y regresó a esa discusión interna sobre el final: “la historia, tarde o temprano, pone las cosas en su lugar. Y también a quienes por acción u omisión, eligieron estar del lado equivocado”.
Entre tanto, el interbloque popular quedó conformado por 21 Senadores de la bancada del PJ, los dos Legisladores santiagueños; Gerardo Zamora y Elia Moreno y Salino y Rejal, que armaron el interbloque Justicia Social Federal. Lo que da un total de 25, apenas uno más para bloquear los planes del oficialismo que requieren una mayoría de dos tercios, como la designación de miembros de la Corte Suprema y el Procurador.
Previo a esta ruptura, el peronismo contaba con 34 Senadores, le faltaban solo tres para lograr el quórum. Y antes de todo esto, tenía aún más control en la Cámara Alta, a tal punto que la controló desde 1983 hasta 2017, cuando bajó a 35 miembros. Mientras que La Libertad Avanza (LLA) contaba con 21 Legisladores y con los aliados, supera ampliamente a la bancada del justicialismo, como se evidenció en la votación de la reforma laboral y en el reparto de las Comisiones.
El quórum y el voto a la reforma laboral
Sin embargo, lo que aún hay que resolver es que posición van a tomar estos tres Senadores en relación al proyecto de reforma laboral. Cuando el Senado le dio media sanción a dicho proyecto, el bloque Convicción Federal y sus 5 integrantes fueron en sintonía con el bloque peronista y no dieron quórum y votaron en contra de la reforma laboral. Ahora todo parecería indicar que podrían mantener el voto en negativo, pero bajarían a dar quórum, de la misma manera, que hicieron los Diputados que responden a estos Gobernadores. Sin embargo, el oficialismo tiene el quórum y los votos para que se sancione y se convierta en Ley.
Por último, con esta ruptura, en el peronismo y con el pase del Senador Luis Juez a las filas violetas, los libertarios ratificaron su fuerza en la Cámara Alta y la deja con la capacidad de tener 21 Legisladores propios que junto con sus aliados de las Provincias, la Unión Cívica Radical (UCR) y el PRO, los deja con 44 votos a solo 4 de lograr los dos tercios en el Senado.


