Ayer a las 16 horas, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que la inflación de enero fue de un 2,9%, registrando una aceleración de 0,1 puntos porcentuales respecto al 2,8% de inflación de diciembre. De igual manera, hay que decir que este es el número más alto desde marzo del año pasado, cuando en aquella oportunidad, el índice inflacionario fue de un 3,7%.
Mientras que este IPC revela un aumento interanual de un 32,4%. A su vez, la inflación núcleo, que no contempla a los precios regulados ni a los estacionales, fue más baja: 2,6%, una desaceleración de cuatro décimas en relación a diciembre.
En contraposición, el índice inflacionario no baja del 2%. De hecho, comenzó a subir a partir de mayo del año pasado, cuando aquella vez, la inflación fue de un 1,5%, y en agosto llegó a un 1,9%, porcentaje que el Gobierno de Javier Milei considera fundamental para garantizar la desinflación, algo que se detuvo desde el quinto mes del año pasado, cuando los porcentajes comenzaron a subir.
Así, es el primer dato que da inicio al 2026 y además es el primero que se da a conocer tras la polémica renuncia del ex titular del INDEC, Marco Lavagna, el lunes de la semana pasada, a raíz de diferencias con el Presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, acerca de la metodología de la medición oficial.
Luego de conocerse la decisión oficial del Gobierno libertario de postergar la actualización de la fórmula que incorporaba ítems de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, haciendo hincapié en los servicios, el índice de inflación de enero se publicó con el cálculo anterior, que se mantendrá por tiempo indeterminado.
El índice de la polémica
Hay que decir que, Lavagna venía trabajando en el tema desde el Gobierno de Alberto Fernández, es decir desde el año 2022, y de acuerdo a lo que explicó el ex número dos del titular del Palacio de Hacienda, Joaquín Cottani, este cálculo ya estaba listo desde mediados del 2024. A partir de ahora, se estima que por tiempo indeterminado que es justamente, el tiempo que va a tardar el diseño de la nueva Encuesta Permanente de Hogares (EPH), esto podría ver la luz recién en el 2030.
Y es que que ni el INDEC ni el Gobierno hablaron de este tema, luego de que se haya conocido el dato de inflación de enero. Además, en el detalle del informe que publica el organismo estadístico no hace ninguna aclaración al respecto, aunque en agosto del año pasado, Lavagna había dicho que el nuevo índice iba a funcionar en enero de este año.
Mientras que Caputo posteó en su cuenta de X lo siguiente: “esta dinámica de precios se da en un contexto de reacomodamiento de precios relativos y a pocos meses de que operara una fuerte caída en la demanda de dinero, que reflejó en una dolarización acumulada en los seis meses previos a las Elecciones de octubre equivalente a más del 50% del M2”.
“El programa económico tiene como pilares fundamentales el equilibrio fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero y la recapitalización del Banco Central. Esto permitirá que la inflación converja a niveles internacionales en nuestro país por primera vez en décadas”, agregó el titular del Palacio de Hacienda.
Una inflación con un resultado inesperado
De este modo, este 2,9% esta por encima de lo que pronosticó el Gobierno Nacional y las Consultoras Privadas. La semana pasada, antes de la salida de Lavagna, Caputo le anticipó al colega Eduardo Feinmann (Radio Mitre) que, la inflación de enero estaría en torno al 2,5%. Hasta ese entonces, se estipulaba que iba a haber una nueva fórmula. Finalmente, el cálculo de medición es el anterior.
Por otro lado, las Consultoras Privadas informaron que la inflación de enero estaría entre un 2,4% y un 2,7%, y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que todos los meses lo realiza el Banco Central marcó un 2,4%.
Pero la pregunta aquí es ¿Cómo hubiese dato el cálculo con esta nueva fórmula? Luego de la renuncia de Lavagna y con la continuidad de la fórmula anterior, Caputo desechó un golpe alcista de la nueva metodología. Todo lo contrario, explicó que, habría arrojado una diferencia de 0,1 puntos porcentuales, con un porcentaje más bajo.
Mientras que enero reflejó un comportamiento dispar en los distintos rubros. Como fue el caso del IPC de la Ciudad de Buenos Aires, que marcó un 3,1%, pero a nivel nacional, lo que más aumentó fue Alimentos y Bebidas no Alcohólicas (4,7%), a raíz del salto de las verduras y carne. También influyeron las variables estacionales como Restaurantes y Hoteles (4,1%), como consecuencia de las vacaciones de verano. Y un 3% para el rubro Vivienda, Agua, Electricidad, Gas y otros Combustibles.
Entre tanto, aquellos segmentos que estuvieron por debajo del 2,9% fue Salud (2,3%), Transporte, Equipamiento y Mantenimiento del Hogar (1,8%), Bebidas Alcohólicas y Tabaco (1,5%), Recreación y Cultura (1%) y Educación (0,6%). A su vez, hubo deflación en Prendas de Vestir y Calzado (0,5%).
Pero hacia adelante, de acuerdo al último REM del Banco Central, el primer trimestre de este año, estará por encima del 2%: febrero se ubicará en un 2,1% y marzo en un 2,2%. Se espera que baje en abril a 1,9%, continuando en la senda de descenso a 1,7% en mayo, 1,6% en junio y 1,5% en julio.
La opinión de las Consultoras
Como se dijo anteriormente, algunas Consultoras Privadas indicaron que la inflación de enero se ubicó entre un 2,4% y un 2,6%. La Consultora Equilibra, estipuló una inflación de un 2,2%. Analytica promedió un 2,4%. Libertad y Progreso marcó una inflación de 2,6%. Ecoviews hizo un cálculo que le dio 2,8% en los supermercados del Gran Buenos Aires (GBA). Al mismo tiempo, todas las Consultoras coincidieron en que la inflación de aquí a los próximos meses continuará en ascenso.
El documento de la Consultora Equilibra destacó que las principales subas fueron en Alimentos y Bebidas no Alcohólicas (2,6%) y los precios regulados como las tarifas de los servicios públicos (2,4%). Mientras que Analytica observó una desaceleración de los precios a mediados de enero, pero enfatizó en que el rubro Alimentos y Bebidas superaron el promedio general. El incremento de los productos básicos impactó de lleno en los hogares de menores ingresos, que destinan gran parte de su presupuesto a alimentos.
Por último, la Consultora Libertad y Progreso proyectó una inflación interanual de 32,1%. Mientras que la variación mensual estimada fue de un 2,6%, siendo apenas inferior al 2,8% de diciembre. De hecho, algunas Consultoras reportaron señales de moderación en las últimas semanas de enero.


