Detrás de cada femicidio hay un patrón previo de abuso psicológico. Cómo se conecta con la violencia doméstica y el trastorno antisocial.

En la primera entrega vimos las cifras: 153 femicidios entre enero y julio de 2026, casi el 60% cometidos por una pareja, expareja o familiar. Ahora, la pregunta que casi nadie hace a tiempo: ¿qué pasa antes del femicidio?
El patrón detrás del patrón
En el campo de la psicología clínica, buena parte de estos casos coincide con perfiles vinculados al trastorno de personalidad antisocial (TPA) y a rasgos narcisistas de alto control: personas que no toleran la pérdida de dominio sobre su pareja, que ven el abandono o el “no” como una amenaza a resolver por cualquier medio, y que durante años construyeron un patrón de abuso psicológico — aislamiento del entorno, triangulación, culpabilización de la víctima — antes de que la violencia se volviera física.
Reconocer ese patrón temprano —antes de que escale— es, literalmente, una herramienta de prevención. No sustituye a la respuesta legal ni institucional, pero puede ser la diferencia entre pedir ayuda a tiempo o normalizar señales que, mirando hacia atrás, siempre estuvieron ahí.
Las consecuencias que quedan
Detrás de cada cifra hay huérfanos. Solo en el primer trimestre de 2026, los femicidios dejaron 80 hijos e hijas sin madre, el 58% de ellos menores de edad. El informe de julio de MuMa
Lá eleva esa cifra a 109 niños, niñas y adolescentes en lo que va del año.
A esto se suma un contexto institucional que varios organismos describen como de retroceso: el Comité CEDAW de Naciones Unidas instó al Estado argentino a adoptar medidas urgentes frente a lo que califica como un desmantelamiento de las estructuras estatales de prevención de género.
Por qué esto no es “otra estadística”
Esta serie no busca sumarse al ruido ni validar un uso político de la cifra. Busca lo contrario: mostrar que detrás del número hay un patrón identificable, con señales previas, y que ese patrón —de abuso psicológico, control y aislamiento— es algo que se puede reconocer y enfrentar antes de que llegue a la peor consecuencia posible.
En próximas entregas de esta serie, vamos a desarrollar cómo se reconoce ese patrón en la convivencia diaria, qué herramientas legales existen para actuar a tiempo (como la exclusión del hogar), y cómo se construye un registro de pruebas que sostenga una denuncia.
Fuentes: Observatorio Nacional MuMaLá “Mujeres, Disidencias, Derechos” (enero-julio 2026); Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano” de La Casa del Encuentro (primer trimestre 2026); Comité CEDAW de Naciones Unidas.
En la parte te contaremos que herramientas puedes usar para proteger tu vida.
Argentina registró 153 femicidios entre enero y julio de 2026


